Para familias
La lectura compartida como momento de encuentro
Ideas sencillas para hacer de los libros una invitación a conversar y descubrir juntos.

Más que terminar una historia
Leer juntos no requiere llegar siempre a la última página. A veces una ilustración despierta una pregunta y la conversación se vuelve lo más valioso del momento.
Dejar que el niño elija un libro, observe las imágenes o cuente su propia versión favorece su participación.
Preguntas abiertas
¿Qué crees que está pasando aquí? ¿Qué harías tú? Las preguntas sin una única respuesta permiten escuchar cómo interpreta el mundo, sin convertir la lectura en un examen.
Volver al mismo libro
Pedir la misma historia otra vez es una oportunidad para reconocer personajes, anticipar lo que viene y descubrir detalles que antes pasaron desapercibidos. Compartir ese tiempo importa más que la cantidad de libros leídos.
Sigamos conversando.
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