Metodología
Aprender con las manos y los sentidos
El valor de tocar, comparar y volver a intentar cuando una idea todavía es nueva.

De lo concreto a la idea
Antes de que una palabra o un número cobre sentido, un niño puede necesitar observarlo, moverlo y compararlo. Los materiales concretos hacen posible explorar relaciones que aún pueden ser difíciles de imaginar.
La experiencia sensorial no reemplaza la reflexión: la prepara. Después de manipular, aparecen preguntas, patrones y formas de explicar lo que se ha descubierto.
El valor de repetir
Volver a un material no es quedarse atrás. Repetir permite notar detalles nuevos, practicar movimientos y ganar seguridad. Cada intento puede revelar algo distinto.
Acompañar sin resolverlo todo
El adulto puede mostrar cómo empezar y dejar espacio para la exploración. Observar ayuda a decidir cuándo intervenir y cuándo permitir que el niño encuentre otra manera de hacerlo.
Sigamos conversando.
Conoce nuestra propuesta de cerca y resuelve tus dudas.
Agenda una entrevista